Utilizó el arma de su padre.

Un niño decidió tomar la justicia por sus propias manos cuando un grupo de delincuentes entró a robar a su casa y golpearon a su madre, en Buenos Aires. Eran más de las 9 de la noche del martes cuando el menor, de 13 años, mató a balazos a uno de los ladrones ya que los otros cinco huyeron del lugar sin llevarse nada.

La drástica medida la adoptó cuando se encontraba en su dormitorio y vio que su madre, María Laura Leguizamón, era obligada a entrar su casa por los asaltantes que llegaron hasta el domicilio en un auto marca Chrysler Voyager.

Los sujetos, que se encontraban armados con ametralladoras,  exigían que la mujer le entregara dinero en efectivo, otro menor, de 11 años, quedaba en el medio de los asaltantes.

De acuerdo a la información entregada por Infobae, el adolescente al ver que estaban amenazando a sus familiares fue a buscar el arma de fuego que su padre guardaba en el dormitorio y enfrentó  a los delincuentes a tiros. El ladrón que murió en el lugar recibió dos balazos en una axila por parte del menor.

Otro de los asaltantes le respondió con un disparó, pero la bala rebotó y daño el cuero cabelludo del niño más chico, por lo que el resto del grupo decidió salir arrancando sin concretar el robo.

El revólver calibre 9 milímetros utilizada por el menor se encontraba registrada a nombre del papá. Mientras que, el ladrón que falleció tenía puesto un chaleco antibalas que decía “Policía”, pero que no corresponde al que utilizan en Buenos Aires.

Tras la autopsia se informó que la persona que murió tenía más de 30 años y presentaba un orificio de bala en región pectoral derecha y otro en la región torácica posterior izquierda.